El sábado pasado estuve en el teatro Club Capìtol viendo al mentalista Luis Pardo.

He de decir que a mí todo este tipo de cosas de mentalismo, trucos de magia y demás fenómenos inexplicables no me suelen impresionar demasiado. Más que nada porque siempre pienso que todo tiene truco y por lo tanto no le doy verdaderamente el valor y el merito que tiene hacer algo tan complicado.
Pero aun así y con la premisa de saber que todo tiene truco. Al ver el espectáculo Deja Vu de Luis Pardo, no pude hacer otra cosa que quedar gratamente sorprendido a cada acto que hacía adivinando desde pensamientos de algún voluntario del público, a números, películas, etc. etc.… Verdaderamente impresionantes los números que hace durante el espectáculo y que por más que pienses que todo tiene truco, no llegas a imaginarte donde está.
Aunque como ya he dicho, soy algo escéptico, lo que no soy es tonto. Y ya tengo mi boleto para el sorteo del Euromillón de este viernes con los números que predijo en el espectáculo… Que nunca se sabe donde puede estar la suerte
Así que si no volvéis a tener noticias mías en tiempo o si os escribo desde una isla paradisiaca es que este calvito tatuado y oscuro llamado Luis Pardo es un maquina… Por lo pronto si estáis por Barcelona y no tenéis mejor plan, yo de vosotros me pasaba una noche a verlo… Os gustará.
Tenia pensado escribir un post comentado el bochornoso espectáculo que dio ayer un mono de feria en la gala para elegir al representante de TVE para ir a Eurovisión, que no el mío. Pero voy a optar por hablar de algo más interesante.
El sábado pasado me invitaron al teatro, después de yo que sé cuanto que no iba, tal es así que ni recuerdo la última función que fui a ver. Pero esta vez se trataba de una buena ocasión para hacerlo… Ir a ver a Los Morancos.
He de reconocer que entre todas las parejas cómicas que se han hecho celebres en nuestro país, no estaría en el top de la lista. Pero siempre me han hecho gracia y me han parecido divertidos. Supongo que mi sangre andaluza ayuda a que esto sea así.
Así que nada el sábado al teatro Colliseum de Barcelona que fui.

La única parte mala de la experiencia fue los asientos que nos tocaron… No por miserias, si no porque es lo único que quedaba. Nos tocó arriba de todo y mas que Los Morancos, vimos a dos seres diminutos que imitaban la voz de Jorge y Cesar a la perfección.
A partir de ahí todo fue risas y pasarlo bien. Dos horas ininterrumpidas de scketches a cual más desternillante e ingenioso que hacían que el teatro, que estaba lleno, no parase de descojonarse. Es en esos momentos cuando te das cuenta del porque hay gente que vale para esto y lo demuestra en 31 años de profesión. Igualito que el ridículo que comentaba al principio del post vamos.
Creo que el próximo viernes y sábado son los últimos días que están por tierras catalanas, aunque me temo que no quedarán muchas entradas. Pero a poquito que podáis, sería una buena idea pasar a echaros unas risas.