Antes del verano ya dejé caer que quería tener un Iphone, a pesar de un montón de inconvenientes que hacían pensárselo dos veces antes de pasar por caja.

El primero de los inconvenientes era el que solo lo ofrecía Movistar y para tenerlo tenias que comprometerte con ellos durante dos años pagando mensualmente unas tarifas, que o eras de los que esta todo el santo día enganchado el teléfono, o no ibas a aprovechar.

El segundo punto encontra era la lamentable distribución que se ha hecho, llegando a ser prácticamente imposible el encontrar ninguno en las tiendas. Formándose colas de horas a pleno sol para que cuando llegase tu turno te dijeran que no les quedaban y que no podrían decir que cuando habría mas.

Si estos dos puntos no eran suficientes para echarte atrás en tu decisión de tener el móvil más molón del mercado. En mi caso había que sumarle que tuve que esperar un mes hasta que Movistar se dignó a sumarme los puntos y así llegar al mínimo para optar a comprarlo. Cuando ya tuve los 6500 puntos y me decidí a empezar mi búsqueda, me llevé la desagradable sorpresa de que no me lo vendían hasta tres meses después. El motivo era que como hacia nueve meses había adquirido un móvil por la Zona Azul de Movistar, hasta que no pasase un año no podía solicitar otro. Alucinante verdad?

En ese mismo momento me puse en contacto con el departamento de bajas de Movistar y les dije que o me solucionaban esa estúpida norma o me iba de su maravillosa compañía. La chica me dijo que como era un muy buen cliente y como llevaba muchos años con ellos, me ofrecía un 30 % de descuento en las facturas durante 9 meses. Pero que las normas eran las normas y que no me podía ofrecer un móvil hasta que no pasaran esos tres meses. Le insistí en que no tenia móvil y que necesitaba uno porque el mío se había estropeado (esto era falso), pero la tiparraca insistía en que me hacia un descuento en la factura. Y yo diciéndole… Descuento en qué factura, si no tengo móvil con el que llamar.

Acto seguido colgué el teléfono y me fui directo a la pagina de Simyo ha hacerme desde allí la portabilidad de mi numero. Enseguida me llego un mensaje diciéndome que se tramitaba mi portabilidad y que me avisarían del día en que esta entraría en efecto.

Mientras y como ultimo recurso opté por preguntar en varias tiendas Movistar si tenían Iphones y aunque sea pillármelo por un alta nueva y mi antiguo numero dejarlo aparcado hasta que pudiese solucionarlo, dado que Simyo no tiene consumo mínimo y podía tener las dos líneas sin pagar una.

Pero resultó del todo imposible encontrar un solo Iphone ni en Barcelona, ni alrededores ni siquiera en Castellón. Ahí pude ver los chanchullos que se han traído entre manos la gente de Movistar. Decirme que no tienen cuando estoy viendo como están vendiendo varios… Decirme que si tienen pero que va por reservas, cuando las reservas estaban prohibidas por Apple… Preguntarme como lo quería y si no era por portabilidad decirme que no tenían… Por no hablar de que todos los dependientes de las tiendas y familiares eran los primeros en hacerse con uno.

En esos dos tres días que estuve buscándolo se me agotó la paciencia y decidí que no quería saber nada de Movistar ni aunque me regalasen un Iphone. Esperé la semana que tardó en hacerse efectiva mi portabilidad a Simyo y dejé de peregrinar por tiendas azules buscando el anillo único.

Así desde hace un mes soy de Simyo, donde no tengo consumo mínimo, donde me puedo dar de baja con solo un clic desde su pagina web, donde las tarifas son las mas competitivas del mercado, donde la cobertura es igual a la que tenia con Movistar y donde me ofrecen una tarifa de datos tres veces mas barata a la que ofrece la competencia. Encima según cuelgo una llamada puedo ver al momento desde su web el consumo que he tenido y así no llevarme sorpresas a fin de mes.

Estoy contento de haberme ido de Movistar y no tener nada que ver con esa gentuza. Ya ni tengo el Adsl ni el teléfono fijo ni el móvil con ellos! Donde no me quieren no estoy.

Para colmo me llegó el otro día una carta de Movistar en la que me decían que no querían dejar pasar la ocasión de despedirse de un muy buen cliente que ha estado con ellos durante muchos años y que si quería volver algún día con ellos, que estarían encantados.
Si si… Esperar sentados!